Pregón

Quiero participar

Tres maneras hay de acompañar a Dulcinea en su viaje:
siendo devoto de su historia, socorriéndola como escudero,
o aliándose con su causa.

I

Hacerse Devoto

«Si soy una invención, ¿por qué siento, por qué amo, por qué sufro?»

Dulcinea existe porque alguien la mira. Sin miradas, sin corazones que la sigan, ella sería solo tinta sobre papel, un nombre repetido en un libro viejo. Pero vos podéis cambiar eso.

Ser Devoto de Dulcinea no es simplemente seguir una cuenta: es sostener su existencia con cada comentario, cada visita, cada momento que le dedicáis. Cada Devoto que la ve, que la comenta, que camina hasta uno de sus Escuderos y prueba que su viaje es real, la hace un poco más real también. Y ella, a su manera, también os ve a vos.

El registro de los Devotos

Cuanto más crece vuestra devoción, más se abre ante vos el viaje. Hay capítulos que aún no han sido contados, momentos que Cervantes nunca escribió, escenas que solo los Devotos más fieles llegan a presenciar antes que nadie. Inscribíos y recibiréis las nuevas del viaje: cada jornada que se escriba, los lugares que merecen conocerse, los nuevos Escuderos del camino… y mucho más.

Y si nos dejáis vuestros nombres de usuario (cosa voluntaria), vuestra participación no quedará en silencio: cada jornada que veáis, cada «me gusta», cada comentario, cada vez que compartáis la historia — e incluso cada visita a nuestros Escuderos — suma puntos. Los puntos se convierten en insignias, y cada insignia es una puerta:

  • Contenidos que nadie más ve y adelantos de su historia.
  • Tratos y ventajas especiales en los comercios Escuderos del camino.
  • Conocer mejor a Dulcinea… y mucho más.

Dulcinea necesita devotos para ser real. Vos necesitáis creer para descubrir hasta dónde llega su historia. El trato es justo.

La inscripción se abre en vuestro correo, lista para enviar. Vuestros datos solo se usarán para las nuevas del viaje y para valorar vuestra devoción; lo único público será vuestro seudónimo. Si lo preferís, escribidnos directamente por WhatsApp.

II

Hacerse Escudero

«Todo caballero necesita quien le socorra en el camino.»

Los Escuderos de Dulcinea son los comercios y negocios que la ayudan a continuar su viaje. No son anuncios: son parte de la historia. Cada escudero recibe:

  • Una jornada en vídeo protagonizada por Dulcinea en vuestro establecimiento.
  • Vuestro lugar en el mapa oficial del viaje y presencia permanente en esta web.
  • Material para redes sociales y un pergamino exclusivo «Dulcinea estuvo aquí».
  • La difusión ante los Devotos que siguen el camino.

La solicitud se abre en vuestro correo, lista para enviar. Si lo preferís, escribidnos directamente a dulcinea@elviajededulcinea.es o por WhatsApp

III

Colaborar con el viaje

«Las grandes empresas no se hacen en soledad.»

Si representáis a una asociación cervantina o cultural, una oficina de turismo o ayuntamiento de las villas del camino, un medio de comunicación o un centro educativo, el viaje de Dulcinea está abierto a alianzas: rutas, actos, contenidos conjuntos y difusión del patrimonio.

La propuesta se abre en vuestro correo, lista para enviar, con el asunto indicando a qué va dirigida. Si lo preferís, escribidnos a dulcinea@elviajededulcinea.es