Capítulo I — El Toboso
Que trata de la noche en que las estrellas se movieron, y de la plática imposible que Dulcinea tuvo con Cervantes.
Dulcinea abandona El Toboso para buscar a Miguel de Cervantes y descubrir la verdad sobre su propia existencia. Cada villa del camino la acerca a Alcalá… y al año 2026.
Sigue los pasos de Dulcinea desde El Toboso hasta Alcalá de Henares.
Descubre los capítulos de esta historia real y universal, escrita a lo largo del tiempo.
Conoce a quienes acompañan a Dulcinea en esta misión que trasciende siglos.
Y así, la que fue sueño en la pluma de un manco de Lepanto, se hace camino, se hace voz y se hace historia.
Lugar de Dulcinea y punto de partida del viaje.
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Molinos, ventas y caminos que inspiran el viaje.
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Cuna de Cervantes; destino final de este viaje.
Ver destino →Desde El Toboso hasta Alcalá de Henares, este viaje se cuenta capítulo a capítulo, siguiendo los pasos de Dulcinea y la memoria de Cervantes por los caminos de La Mancha.
Que trata de la noche en que las estrellas se movieron, y de la plática imposible que Dulcinea tuvo con Cervantes.
De los treinta o cuarenta gigantes de aspas blancas, y de cómo Dulcinea comprendió por qué él los acometió.
Del balcón de La Mancha y de su tradición molinera, donde el viento cuenta historias antiguas.
De la villa que también reclama a Cervantes por hijo, y de un torreón que guarda memoria de siglos.
De la Cueva de Medrano, donde dicen que Cervantes, preso, concibió al ingenioso hidalgo. Él calla cuando Dulcinea pregunta.
De la venta donde un hidalgo fue armado caballero, y de los caminos reales que Dulcinea ahora pisa.
De doce molinos en fila sobre un cerro, velando un castillo, y de un cielo que ya no es el de antes.
Del Alcaná de Toledo, donde Cervantes dijo hallar el manuscrito de Cide Hamete que contaba la historia de ambos.
De cómo Cervantes pidió un desvío hasta la casa donde se desposó y fue feliz, y de cómo por primera vez él también recordó.
De la villa de sus últimos años, donde escribió, publicó y murió, convertida en océano de gentes y de ruido.
De la llegada a la cuna de Cervantes, del encuentro, de la verdad… y del comienzo de una nueva historia.
No son mecenas ni pregoneros: son parte de la historia. Cada comercio socorre a Dulcinea en su camino… y guarda para siempre la prueba de su paso.
Donde el cuerpo halla alivio para seguir el camino. En fisiohenares, Dulcinea encuentra descanso y cuidado experto. Centro de fisioterapia en Alcalá de Henares dedicado al alivio del dolor, recuperación muscular, mejora de la movilidad y bienestar corporal.
«Dulcinea recobró fuerzas con un pan que en 1616 aún no existía.»
«Aquí leyó por primera vez el libro que cuenta su propia vida.»
«Cuatrocientos años de camino pasan factura. Aquí sanaron sus pies.»
«Un mundo tan nuevo merece verse con claridad.»
Vuestro negocio puede formar parte del viaje: un vídeo protagonizado por Dulcinea, vuestro lugar en la Carta del Camino, materiales para las redes y un pergamino exclusivo que rece «Dulcinea estuvo aquí».
Hacerse escuderoLos molinos. Los gigantes. Y la primera grieta en el tiempo.
El camino hacia el norte. Cada villa, un pequeño salto hacia adelante.
El mundo muda cada vez más aprisa. ¿Llegará Dulcinea al año de 2026?